Todo empezó fabricando clavos...En 1974 se presentó en México una severa carencia de clavos que afectó a numerosas industrias al entorpecerse la producción. Fue entonces cuando los dirigentes de un grupo ferretero establecido en Ecatepec vislumbró que el problema encerraba, también, una interesante oportunidad de desarrollo.
Se ocuparon en adquirir y concentrar la maquinaria y las herramientas para iniciar la fabricación de los clavos que el mercado reclamaba.
Con la denominación de Clavos Nacionales, S.A., la empresa afrontó la creciente demanda de su clientela adquiriendo más y mejores equipos de manufactura, convirtiéndose en un importante consumidor de alambre de acero.
Con la reinversión total de sus utilidades, Clavos Nacionales aceleró su crecimiento y desarrollo, a tal punto que sus instalaciones resultaban insuficientes para satisfacer la demanda creada por la calidad de sus productos y por el prestigio que ganó como empresa seria, responsable y eficiente.
Apenas diez años después, en 1984, Clavos Nacionales se movió a Querétaro, estableciendo una importante planta manufacturera en una superficie de más de 7,000 metros cuadrados, haciendo posible una importante diversificación fabricando la gama completa de clavos y alambre recocido en cantidades suficientes para cubrir el ávido mercado nacional.

Desde entonces la diversificación y el crecimiento han sido constantes, fabricando y surtiendo tornillería, alambre pulido, aceros Cold Rolled en barras, varilla roscada, espárragos, bisagras tubulares y un largo etcétera de productos para especialidades industriales, y para las gigantescas industrias de la construcción y mueblera.

En 1997 se creó su distribuidora y comercializadora en Cuautitlán, con más de 13,000 metros cuadrados para almacenamiento y oficinas.
En terreno de 55,000 metros cuadrados y con 17,000 metros construidos, en 2004 se inauguró un complejo industrial en Los Reyes-La Paz. Allí, con gran éxito, opera la Planta Trefiladora, donde se realiza el estirado de alambre con las especificaciones del cliente. Entre sus muchos productos destaca la llamada Bobina Forrajera que ha alcanzado niveles superiores en fabricación y ventas.

La función social de Clavos Nacionales es muy importante, pues es fuente de trabajo para 800 empleados y obreros y un número incontable de trabajos indirectos por parte de sus proveedores de productos y servicios. Como se puede apreciar, la capitalización del esfuerzo diario ha hecho posible que para Clavos Nacionales su lema corporativo sea una realidad constante.